Cisnes, golondrinas, pavos reales, gansos y estorninos aparecen en esta encantadora historia que conduce a los niños a través de un soleado día de primavera. En lo profundo de la campiña, el día comienza con el canto de un gallo solitario. Con el particular estilo de Alice Melvin, y con un texto rimado, este es un libro ideal para leer en voz alta con los niños que empiezan a contar.